Cuando las Espadas te salen demasiado literales, cámbialas por lanzas.

En esta baraja, el palo de Espadas se llama Spears: Lanzas.
No es un simple cambio de etiqueta: sustituir la espada cortesana del Rider-Waite-Smith por la lanza desplaza el palo hacia el alcance, la caza, la defensa y la dirección de la energía mental.
Hay barajas que cambian el vestuario del Rider-Waite-Smith y se quedan tan contentas; esta, al llamar Lanzas al palo de Espadas, hace algo bastante más interesante. Una lanza no es una espada con otro nombre. No sirve para el mismo gesto, no se empuña igual y, simbólicamente, obliga a leer de otra manera.
La espada corta, separa, decide y suele traer consigo esa deliciosa catástrofe mental que tanto conocemos. La lanza, en cambio, apunta, mantiene distancia, atraviesa el espacio y concentra la fuerza en una dirección. De pronto, un Tres de Espadas deja de ser únicamente la postal del corazón perforado; también puede hablar de una verdad lanzada desde lejos, de una tensión sostenida o de la necesidad de elegir bien dónde pones la puntería. Y un As de Lanzas pide menos brillantez intelectual de salón y más intención.
Eso es lo que justifica esta baraja: conserva una estructura reconocible, pero modifica un símbolo nuclear sin hacer una performance incomprensible. No obliga a reaprender el tarot desde cero, aunque sí evita que leas por inercia, ese vicio tan extendido entre quienes ya sabemos demasiado. Me parece especialmente valiosa para tiradas cotidianas en las que el palo mental sale una y otra vez con su habitual colección de bucles, discusiones y decisiones pendientes. Aquí las Espadas no se suavizan: cambian de postura. Y esa pequeña desviación da mucho juego.
También buscado como: African Tarot Card Deck