Para dejar de encontrar el mazo suelto al fondo del bolso.

Esta bolsa aparece también descrita como accesorio para cosplay y LARP.
No nace sólo en el cajón de los accesorios de tarot: su lógica es la del pequeño objeto de atrezzo que guarda, acompaña y remata un personaje. Eso explica que su gracia esté menos en hacer de funda invisible y más en dar presencia ritual al gesto de sacar y guardar la baraja.
Una bolsa para tarot no debería aspirar a salvar el mundo, pero sí a evitar esa escena poco mística —y muy frecuente— de rebuscar una baraja entre recibos, auriculares y migas de bolso. Ésta tiene una pequeña coartada más interesante que la habitual: se describe también como accesorio de cosplay y LARP. Y ese detalle, que parece lateral, es precisamente lo que le da sentido.
No estamos ante el enésimo saquito neutro que podría contener canicas, gafas o una bombilla de repuesto. La idea viene del atrezzo: un objeto sencillo que ayuda a construir una presencia. Para quien usa el tarot a diario, eso importa. Sacar el mazo de una bolsa con aire de bolsa de personaje —de viajera, hechicera, lectora de feria o simplemente persona que no quiere llevar sus cartas desnudas por el mundo— convierte un gesto doméstico en un pequeño umbral.
Yo la veo especialmente útil para una baraja de batalla, esa que sale de casa, visita cafés, consultas informales y sobremesas ajenas. No pretende sustituir una caja rígida ni hacerse pasar por pieza de coleccionista, gracias a todos los arcanos. Su mérito está en asumir que el tarot también es utilería íntima: algo que se guarda con intención, se transporta con cierta dignidad y se deja ver sin pedir disculpas.
También buscado como: BLESSUME Tarot Bag