Para cuando sabes la respuesta pero sigues esquivando la pregunta.

No plantea afirmaciones reconfortantes: su promesa editorial son preguntas incómodas que desbloquean la mente.
Ese matiz cambia bastante el juego: no viene a arroparte con frases de taza, sino a poner el dedo —con cierta educación, esperemos— en el mecanismo mental que evita mirar lo importante.
Hay productos de “poder femenino” que parecen diseñados para que una se sienta estupenda durante siete minutos y vuelva después al mismo asunto sin tocar. Este no parece ir por ahí. Su rasgo diferencial está en la formulación: preguntas incómodas. Y, francamente, ya era hora.
Una pregunta bien hecha tiene más filo que veinte afirmaciones grandilocuentes. No te concede una identidad prefabricada de mujer poderosa, que es una cosa muy aparatosa y muy poco útil; te obliga a detectar dónde te estás contando una versión conveniente de tu propia historia. Ahí está la gracia de este título: propone desbloquear la mente no mediante consignas, sino mediante fricción.
Yo lo veo especialmente pertinente para uso diario, pero no como quien consulta una sentencia celestial antes del café. Mejor abrirlo cuando una conversación, una decisión o un enfado se repite demasiado. La pregunta incómoda puede servir de carta-espejo: no para adivinar nada, sino para formular con precisión aquello que ya sabías y preferías dejar en el cuarto de los trastos emocionales.
Que figure entre propuestas angelicales añade una ironía simpática: aquí el mensaje protector no parece ser “todo irá bien”, sino “míralo de frente”. Y sí: comprar otra baraja —o, en este caso, un artefacto de consulta que se sale de la baraja— merece la pena cuando no repite el consabido mantra de autoestima, sino que te devuelve una pregunta de la que no puedes escabullirte con incienso.
También buscado como: Codes of Your Feminine Power