Para cuando tu mesa ritual necesita dejar de parecer un catálogo de Halloween.

El cuaderno incluye estrellas del caos junto a tarot, oráculos, pentagramas y cruces.
Esa estrella de ocho puntas no es el enésimo adorno gótico: introduce la imaginería del caos en una selección que también mezcla símbolos esotéricos mucho más clásicos. Por eso el libro se lee menos como «dibujos de brujita» y más como un pequeño muestrario visual de lenguajes mágicos que no siempre se sientan juntos.
Aquí la gracia no está en colorear un pentagrama —a estas alturas, eso no conmueve ni a la vecina que guarda cuarzos en el bolso—, sino en que el repertorio se permite una mezcla bastante menos obediente. Entre tarot, oráculos, cruces y criaturas mitológicas aparece la estrella del caos: ese símbolo de ocho flechas que desplaza el tono del cuaderno hacia una fantasía esotérica más rara, más híbrida y algo menos de bazar.
Me interesa precisamente por eso. No pretende enseñar tarot ni sustituir una baraja; tampoco hace falta atribuirle revelaciones cósmicas por tener lápices de colores cerca. Su mérito es otro: ofrece imágenes para demorarse en una iconografía que solemos consumir deprisa, en miniatura y ya resuelta por el artista. Al colorear, una decide qué parte pesa, qué símbolo queda en sombra y cuál se vuelve estridente. Es una forma muy doméstica, pero nada tonta, de mirar con más atención.
Para quien ya tiene suficientes mazos y quiere alimentar su espacio creativo sin añadir otra baraja que repetirá los mismos arcanos de siempre, este libro sí tiene sentido. La estrella del caos funciona como declaración de intenciones: aquí no hay pureza doctrinal, sino un revoltijo visual de tradiciones, signos y fantasías. Y, francamente, a veces eso inspira más que otro tarot que se cree profundísimo por poner una luna sobre fondo negro.
También buscado como: Color the Hidden to Reveal the Everyday