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Tarot y Oráculos

El Oráculo del Día de los Muertos

Para cuando el duelo necesita altar, no autoayuda.

El Oráculo del Día de los Muertos
Autor / marca: KELLY SULLIVAN WALDEN
Valoración: 4.5
Reseñas: 13

Las imágenes del oráculo fueron pintadas en Teotihuacán, México.

No se limita a poner calaveras festivas sobre un oráculo genérico: el imaginario visual nace en Teotihuacán, un lugar que obliga a leer la baraja desde el territorio, la memoria y el rito, no desde el folclore de escaparate.

Hay oráculos que invocan a los ancestros como quien enciende una vela perfumada y pone una frase bonita en Instagram. Este, al menos por su planteamiento visual, parece querer pisar tierra. Y no una tierra cualquiera: sus imágenes fueron pintadas en Teotihuacán, México. Ese detalle cambia bastante el asunto.

No convierte automáticamente a la baraja en un tratado antropológico —faltaría más—, pero sí la aleja del habitual collage de calaveras, flores y exotismo bienintencionado. Aquí la estética no parece un disfraz temático añadido al final de la producción, sino el punto de partida desde el que se articulan santos, ángeles, recuerdos, música y linaje. Para una lectura sobre duelo, raíces familiares o la presencia obstinada de quienes ya no están, importa muchísimo que la imagen tenga lugar, atmósfera y una cierta gravedad ceremonial.

Yo la veo menos como un oráculo para sacar una carta rápida entre el café y el correo, y más como una baraja a la que preparar espacio: una mesa, una foto familiar, una pregunta que no admita respuestas de taza motivacional. Merece entrar en una colección precisamente porque propone mirar el Día de Muertos desde una localización concreta y no desde esa nebulosa espiritual donde todas las tradiciones acaban pareciendo el mismo mantel estampado. Comprar otra baraja tiene sentido cuando trae un mundo propio; esta, por lo visto, lo trae pintado desde Teotihuacán.

También buscado como: Day of the Dead Oracle

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