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Tarot y Oráculos

El tarot akáshico

Cuando el Rider se te queda corto para nombrar lo que aún no ves.

El tarot akáshico
Autor / marca: Sharon Anne Klinger
Valoración: 4.5
Reseñas: 231

El Tarot Akáshico tiene 62 cartas, no las 78 de un tarot clásico.

Esa cifra no es un capricho de imprenta: deja claro que no intenta calcar la maquinaria del tarot tradicional, sino construir un vocabulario propio de escenas, energías y umbrales akáshicos.

Aquí está la clave que conviene saber antes de añadirlo a una estantería ya bastante poblada: El Tarot Akáshico no trae las 78 cartas reglamentarias del tarot. Trae 62. Y esa falta —o, mejor dicho, esa decisión— define por completo el asunto.

No estamos ante otro Rider-Waite vestido de nebulosas, cuarzos y señores con túnica mirando al infinito, que de eso el mercado va razonablemente servido. Su estructura más corta permite que la baraja abandone la obligación de representar cada arcano y se concentre en un imaginario propio: campos energéticos, lugares interiores, presencias, movimientos que se leen más como episodios de una visión que como una lección de tarot académico.

Yo la vería especialmente útil cuando una consulta se ha vuelto demasiado literal. Cuando la persona ya sabe que está en una encrucijada, ya ha identificado al ex o al jefe insoportable y necesita, en cambio, una imagen que abra otra capa: qué patrón se repite, qué posibilidad no está viendo, qué puerta mental sigue cerrada con siete cerrojos y una excusa.

Las 62 cartas obligan a entrar sin el piloto automático de «a ver dónde está el Cinco de Copas». Eso puede descolocar a quien busque el cómodo mapa de siempre; precisamente por eso tiene sentido. Compra otra baraja solo cuando te hace preguntar de otra manera. Esta, al renunciar al número canónico, se gana ese hueco.

También buscado como: The Akashic Tarot

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