Para cuando necesitas una pregunta al día, no una epopeya de 78 cartas.

El mazo tiene 28 cartas, una por cada día del mes lunar.
No intenta encajar la experiencia brujeril en la arquitectura habitual de 78 arcanos: convierte el ciclo lunar completo en su unidad de lectura. Eso la hace menos «tarot para todo» y más compañera de observación diaria, con una cadencia muy concreta.
Aquí está la razón de ser de esta baraja, y no es una ilustración con una escoba estratégicamente colocada: trabaja con 28 cartas, correspondientes a los 28 días del mes lunar. Ese gesto cambia el asunto entero.
No estamos ante el enésimo Rider-Waite vestido de terciopelo negro y salpicado de pentáculos para que parezca «de brujas». Su propuesta prescinde de la ambición enciclopédica de los 78 arcanos y se organiza como un ciclo: una carta, un día, una vuelta completa a la luna. Me parece una decisión bastante más interesante que añadir nombres de diosas al tuntún y llamarlo tradición ancestral, que también se ve mucho y con resultados, ejem, variables.
Por eso la veo especialmente útil cuando una está saturada de tiradas enormes, interpretaciones de catedral y preguntas formuladas como si fueran una oposición. Sus 28 cartas invitan a registrar el clima interno, los ritmos, las repeticiones y los cambios de fase. No exige que cada consulta sea una revelación; permite que una lectura sea apenas una nota tomada a la luz de la luna.
Comprar otra baraja merece la pena cuando te obliga a cambiar de método. Esta lo hace: no pide dominar un sistema de tarot, sino sostener durante un mes una conversación diaria con el símbolo. Y eso, bien llevado, tiene mucha más miga que otra Torre espectacular.
También buscado como: The Witches' Tarot + Cards