Para cuando tus hadas ya parecen todas de purpurina.

El libro se articula alrededor de Adam, un niño nacido en el mundo de las hadas e intercambiado de bebé por un niño humano.
Adam no está ahí como adorno narrativo: funciona como enlace entre ambos mundos. Eso desplaza el libro de la enciclopedia amable de criaturas bonitas a la vieja y bastante inquietante tradición del niño cambiado.
Aquí está la pequeña trampa —y la gracia— de Las hadas: no propone mirar lo feérico desde la distancia segura de una vitrina, sino desde el lugar incómodo de Adam, un niño cambiado al nacer entre el mundo humano y el de las hadas. Es decir, entra por una de las ideas más antiguas, turbias y fértiles del folclore europeo: que esa criatura extraña en la cuna quizá no sea exactamente quien creemos.
Eso cambia bastante el tono. En vez de la habitual procesión de alitas, flores y brillo de confitería, la clasificación de hadas, dones, manías y travesuras adquiere una tensión narrativa. Hay mundo maravilloso, sí; pero también frontera, intercambio y una pregunta soterrada sobre pertenecer a algún sitio. Mucho más interesante que tratar a las hadas como decoración espiritual para agendas de marzo, francamente.
Para una colección de tarot y oráculos, merece la pena precisamente como libro de consulta imaginativa: no porque sustituya una baraja, sino porque devuelve densidad simbólica a un imaginario que se ha vuelto demasiado blandito. Adam convierte cada entrada en una posible escena de lectura: ¿quién ha cruzado un límite?, ¿qué se ha perdido en el intercambio?, ¿qué parte de una misma vive en territorio ajeno? Esa veta de lo feérico, ambigua y un poco siniestra, es la que justifica hacerle hueco.
También buscado como: Encyclopedia of Magical Beings: Faeries