Para cuando una decisión se te ha convertido en maleza.

El libro incluye una tirada original llamada Decision Tree Tarot Spread.
No es un adorno botánico puesto a última hora: la baraja propone leer una elección como un árbol de decisiones, haciendo que su mundo de flora y fauna tenga una función práctica dentro de la consulta.
Hay barajas botánicas que confunden poner tres hojas, una mariposa y una paleta verde con tener una idea. Florana, al menos sobre el papel, parece haber entendido que la naturaleza puede ser estructura y no solo decoración. Su pequeño hallazgo está en el libro: una tirada propia llamada Decision Tree Tarot Spread. Es una decisión editorial muy reveladora, porque convierte la imagen vegetal en método. Aquí el árbol no posa para la foto: organiza una pregunta cuando una opción lleva demasiado tiempo ramificándose en la cabeza.
Me parece una razón bastante decente para incorporar otra Rider-Waite-Smith, que ya sabemos que no escasean precisamente. La gracia no consiste en reaprender el tarot desde cero ni en hacer como si cada flor hubiera inventado un arquetipo nuevo. Consiste en conservar una gramática reconocible y darle un uso concreto: mirar alternativas, consecuencias, bloqueos y direcciones posibles sin caer en la lectura nebulosa de “siente lo que te diga el universo”. Gracias, pero no.
Para quien empieza, esa tirada puede ofrecer un primer marco de consulta menos intimidante que la Cruz Celta, esa prueba de acceso a la oposición tarotista que tanta gente abandona a la segunda posición. Y para quien ya lee, aporta una excusa coherente para volver a las cartas cuando el asunto no es “qué siento”, sino “por dónde sigo”. Ahí es donde esta baraja se gana el hueco.
También buscado como: Tarot Florana