Para cuando tus apuntes de tarot se te desparraman por la mesa.

Legami presenta este cuaderno de polilla como un objeto al que le han puesto anillas «por toda la espina», en un guiño explícito a la canción «Single Ladies».
No es una espiral puesta sin más: la marca convierte las anillas que recorren el lateral en el chiste central del diseño. Eso hace que la polilla deje de ser un adorno nocturno bastante previsible y el cuaderno tenga una pequeña idea detrás: sujetar lo que revolotea, sin pretender domesticarlo del todo.
Hay cuadernos de polillas que se limitan a poner un insecto bonito sobre fondo oscuro y confiar en que una ya haga el resto del trabajo simbólico. Este, al menos, tiene una ocurrencia material: las anillas recorren todo el lomo y Legami las presenta como si hubieran «puesto un anillo» al cuaderno. Es un guiño pop, sí; pero también encaja de maravilla con la vida real de quien toma notas de tarot.
Porque el problema no suele ser la falta de intuición. El problema es la tirada anotada en un papel suelto, la correspondencia de una carta escrita detrás de un recibo y esa lista de lecturas pendientes que, misteriosamente, vive entre tres libretas. Aquí la espiral no es decoración mística de bazar: permite abrir, doblar y consultar sin pelearse con el lomo. Bendita practicidad, que también tiene su lugar en el altar.
La polilla aporta el tono justo para un cuaderno de observación: criatura atraída por la luz, nocturna, un poco obstinada y bastante menos obvia que la mariposa de manual. Pero lo que le da sentido frente a otra libreta mona es esa alianza entre motivo y construcción. Las anillas hacen de marco, de sujeción y de pequeño remate irónico. Para registrar tiradas, sueños, símbolos repetidos o ese Arcano que vuelve a aparecer con una insistencia casi administrativa, me parece una elección con más personalidad de la que anuncia.
También buscado como: Legami Moth Special Edition Maxi A4 Notebook