Para cuando sabes significados, pero las parejas de cartas te dejan muda.

El libro propone leer las combinaciones Lenormand como frases completas.
No se queda en el habitual diccionario de 36 palabras clave: desplaza el foco hacia la sintaxis entre cartas. Eso cambia la pregunta de «¿qué significa esta carta?» por «¿qué está diciendo esta pareja?», que es donde Lenormand deja de parecer un jeroglífico con dibujitos.
Hay un momento muy reconocible al aprender Lenormand: una ya sabe que el Zorro puede hablar de astucia, trabajo o pequeña trampa; que el Anillo compromete, repite o vincula. Estupendo. Pero salen juntos y, de pronto, la mesa se llena de miradas al techo. Este libro parece estar planteado precisamente para ese atasco: las combinaciones se leen como frases completas.
Me interesa porque no convierte las 36 cartas en un listado interminable de equivalencias —para eso ya hay bastante material, gracias—, sino que insiste en el mecanismo que da nervio a Lenormand: una carta modifica a la otra, las coloca en relación y obliga a formular algo concreto. Es una diferencia menos vistosa que una baraja con dorados, pero bastante más útil cuando se quiere dejar de recitar palabras sueltas.
La promesa de trabajar significados tradicionales y modernos, ejemplos de tiradas y el Grand Tableau encaja con esa idea de gramática cartomántica. Para quien empieza, puede evitar el vicio de buscar una definición milagrosa para cada pareja; para quien ya tiene cartas, sirve para ordenar el pensamiento y afinar la frase. Otra guía de Lenormand solo merece ocupar sitio si enseña a enlazar, no solo a memorizar. Aquí, por lo que propone, ése es el asunto.
También buscado como: Lenormand: viaje guiado