Para cuando nueve cartas te parecen nueve idiomas distintos.

El volumen 3 está dedicado por entero a la Neunerlegung, la tirada Lenormand de nueve cartas.
No salta alegremente al Gran Tableau, ese monstruo delicioso que tantos manuales colocan demasiado pronto: se detiene en las nueve cartas para enseñar a leer relaciones, ejes y una imagen completa. Esa decisión convierte la tirada en un laboratorio serio, no en una cuadrícula que rellenar con frases sueltas.
Aquí hay una decisión didáctica que me parece bastante más inteligente de lo que aparenta: dedicar un volumen entero a la Neunerlegung. Nueve cartas. Ni la comodidad algo engañosa de las tiradas pequeñas ni el despliegue intimidante del Gran Tableau, con sus treinta y seis cartas mirándote como si hubieras suspendido una oposición.
La tirada de nueve es el punto en que Lenormand deja de consistir en saber qué significa la Casa, la Nube o el Anillo por separado. Obliga a percibir vecindades, diagonales, repeticiones, centro, bordes y tono general. Es decir: obliga a pensar en sintaxis. Y eso es exactamente lo que promete trabajar este tercer volumen: conexiones y lectura del conjunto.
Por eso sí justifica ocupar sitio en la estantería, especialmente para quien ya ha superado el «carta más carta igual a frase» pero todavía mira una mesa de cartas como quien contempla las piezas de un mueble sueco sin instrucciones. No parece planteado para deslumbrar con esoterismo de feria, sino para atacar un atasco técnico muy concreto: pasar de interpretar símbolos aislados a reconocer una escena.
Que el libro se concentre en esa escala intermedia es su gracia y su utilidad. La Neunerlegung no es un Gran Tableau en miniatura; tiene su propia arquitectura. Y aprender a verla bien puede arreglar muchas lecturas antes de que una se lance, con entusiasmo temerario, a las treinta y seis cartas.
También buscado como: Sistema de aprendizaje Lenormand volumen 3