Para no volver a perder las llaves en pleno aquelarre doméstico.

El llavero viene en pareja: incluye dos brujas plateadas montadas en escoba.
No es el típico amuleto solitario para el manojo de llaves: la gracia está en que son dos piezas iguales. Eso permite convertir un detalle menor en un guiño compartido, una para cada cómplice o una de reserva para cuando la primera desaparezca misteriosamente, que es lo que hacen las llaves.
No todo lo esotérico necesita ponerse solemne, gracias a todos los dioses menores. Este llavero de bruja en escoba funciona precisamente porque no pretende ser un talismán de alta ceremonia ni disfrazarse de joya victoriana con trauma familiar: es un pequeño gesto brujil, plateado y con sentido del humor.
Lo que le da una vuelta interesante es que no trae una sola figura, sino dos. Y ahí está el detalle que evita que sea otro cachivache de cesta de regalo. Una pareja de brujas permite repartir el símbolo: dos amigas que se mandan audios sobre la luna llena, madre e hija, compañeras de mercadillo esotérico o, sencillamente, una pieza para el llavero y otra para ese bolso donde todo se pierde con una eficiencia sobrenatural.
Yo no le pediría más de lo que es. No sustituye un amuleto trabajado, no va a abrir portales ni a mejorar una tirada torcida. Pero sí tiene una cualidad muy digna: hace visible una afinidad sin convertirla en uniforme. La bruja sobre la escoba es un icono inmediato, casi insolente, y en versión doble tiene además un punto de contraseña compartida.
Comprar otra baraja merece la pena cuando aporta un lenguaje nuevo a la colección. Comprar este pequeño acompañante, cuando se entiende como pareja y no como baratija aislada, tiene exactamente esa misma lógica: añade complicidad al ritual más poco místico del mundo, encontrar las llaves.
También buscado como: Witch on Broom Keychain, 2 Pieces