Para cuando el Thoth te habla en jeroglífico y tú necesitas una frase entera.

En los Arcanos Menores sustituye los títulos thothianos —como Love o Debauch— por el nombre desnudo de la carta, como 2 de Copas.
Ese pequeño cambio elimina la etiqueta iniciática que suele condicionar la lectura antes de mirar la imagen. Sigue siendo un Thoth en estructura, pero obliga menos a recitar a Crowley y deja más sitio para que la escena haga su trabajo.
El Thoth clásico tiene una virtud enorme y un vicio igual de grande: a veces parece que, antes de sacar una carta, hay que aprobar una oposición a cábala, astrología y terminología crowleyana. El Millennium Thoth no renuncia a esa arquitectura; lo interesante es que le baja un poco el volumen al aparato.
Su gesto más inteligente está en los Arcanos Menores: donde el Thoth tradicional coloca esos títulos cargadísimos —Love, Debauch, Satiety y compañía—, aquí encontramos el nombre directo de la carta. Un 2 de Copas vuelve a ser un 2 de Copas. Parece una minucia editorial, pero no lo es. En el Thoth, esas palabras funcionan casi como subtítulos con megáfono: orientan, estrechan o dramatizan la interpretación antes de que una haya tenido tiempo de mirar. Y no siempre apetece que el mazo te diga de entrada que estás en la Depravación, gracias muy amables.
Por eso esta edición tiene sentido si quieres trabajar con el esqueleto Thoth sin quedar secuestrada por su vocabulario más doctrinal. La ilustración puede respirar, la tirada puede ser más inmediata y los menores recuperan margen para la ambivalencia, que es donde el tarot suele ponerse verdaderamente interesante.
No me parece una simple versión oscura para la estantería: merece existir porque modifica un mecanismo concreto de lectura. Y eso, entre tanta baraja que cambia el vestido pero conserva exactamente el mismo discurso, ya es bastante.
También buscado como: Tarot Thoth del Milenio