Para cuando tu lectura necesita bajar la solemnidad sin perder el hilo.

Los cuatro palos se rebautizan como Nugs, Pipes, Joints y Bongs en lugar de oros, espadas, bastos y copas.
No es un simple cannabis pegado a un Rider: cambia el vocabulario entero de los arcanos menores. Los Nugs equivalen a oros, las Pipes a espadas, los Joints a bastos y los Bongs a copas; por eso cada tirada obliga a traducir la tradición a una gramática descaradamente fumeta.
Hay barajas temáticas que se limitan a poner una hoja de cannabis en el fondo de La Luna y dan el trabajo por terminado. Pot Tarot, al menos, se toma la molestia de intervenir donde de verdad se juega la partida: los palos. Aquí los oros son Nugs, las espadas pasan a ser Pipes, los bastos se convierten en Joints y las copas, en Bongs. La broma tiene estructura, que ya es bastante más de lo que puede decirse de mucho tarot «original» con tipografía de neón.
Ese cambio obliga a leer con una pequeña fricción mental. Un As de Joints no llega con el automatismo visual del As de Bastos: pide recordar que está hablando de impulso, fuego, iniciativa y ganas de hacer. Y un Diez de Pipes desplaza la aspereza mental de las espadas hacia un objeto asociado, precisamente, a parar y aspirar. No sustituye el sentido tradicional; lo tuerce lo justo para que vuelva a llamar la atención.
Yo no la elegiría para una consulta dramática, compleja o especialmente delicada. Pero sí me parece una compra que merece existir para quien ya conoce el esqueleto Rider-Waite y se ha cansado de leer siempre con idéntico decorado. Es una baraja que usa el humor como mecanismo de extrañamiento: descoloca el vocabulario, y de pronto miras el menor arcano con ojos nuevos. A veces una buena lectura necesita profundidad; otras, necesita que alguien le quite la corbata.
También buscado como: Tarot del Cannabis