Para dejar de encajar a la fuerza a tu pareja en una carta que no la nombra.

Añade un Gentleman y una Lady extra, distintos de las cartas tradicionales Man y Woman, para ampliar las combinaciones de significadores.
No mete cartas nuevas que alteren el mecanismo del Petit Lenormand: conserva las 36 clásicas y suma dos figuras de consulta. Ese pequeño ajuste permite plantear lecturas afectivas sin obligar a que la pareja encaje en la dupla Hombre-Mujer de toda la vida, que ya iba necesitando una revisión, francamente.
Hay barajas que presumen de inclusivas a base de añadir media docena de cartas, cambiar el sistema y luego pedirte que rehagas todo lo que sabías del Lenormand. Esta ha elegido una solución bastante más inteligente: no toca el esqueleto de 36 cartas y añade un Gentleman y una Lady para que las cartas de persona no conviertan una consulta amorosa en un pequeño ejercicio de arqueología heterosexual.
Me parece una decisión editorial muy bien medida. En Lenormand, donde los significadores pueden ordenar de inmediato quién es quién en una tirada, no es un detalle decorativo: cambia la comodidad y la precisión con que se formula una pregunta. Puedes mantener el lenguaje directo, combinatorio y hasta un punto despiadado del sistema clásico, pero sin tener que decidir de entrada quién debe representar el papel de Hombre o Mujer porque así lo decretó una convención del XIX.
Además, las figuras suplementarias no hacen de este mazo un Lenormand “creativo” de esos que se van de excursión y vuelven convertidos en oráculo. Las puedes incorporar cuando aporten claridad o dejarlas fuera: el núcleo sigue intacto. Y ahí está precisamente su mérito. Comprar otra baraja merece la pena cuando resuelve una incomodidad real sin obligarte a reaprender el idioma entero. Sweet Blossom lo hace con dos cartas y bastante más sentido común que muchos discursos.
También buscado como: Lenormand Dulce Flor