Para cuando confundes fuerza con imponerte.

La Fuerza ocupa el VIII y La Justicia el XI, siguiendo el orden Rider-Waite.
No es un detalle de numeritos para obsesivas del lomo: sitúa esta reinterpretación contemporánea dentro de la tradición Rider-Waite-Smith, en vez de usar el intercambio VIII/XI de otros linajes. Para quien aprende, evita una pequeña pero muy real confusión al contrastar apuntes, libros y tiradas.
Hay barajas que se anuncian como modernas y, al abrirlas, una descubre que lo moderno era ponerle una planta al fondo a la Sacerdotisa. Aquí hay una decisión bastante más sensata: el Tarot de las Musas actualiza el imaginario sin desordenar el esqueleto del tarot que muchísima gente tiene en la cabeza.
La pista decisiva está en VIII y XI: La Fuerza es VIII y La Justicia, XI. Es el orden Rider-Waite-Smith, no el de Marsella y tantos mazos que intercambian ambas posiciones. Parece minucia hasta que estás empezando, comparas una tirada con una guía, ves un vídeo o consultas otro tarot y te preguntas por qué demonios los números no coinciden. Pues porque no todos hablan el mismo dialecto, querida.
Eso hace que esta baraja tenga una utilidad concreta: permite entrar por la puerta visual, con figuras de carácter y un aire contemporáneo, sin obligarte a reaprender la numeración más extendida en el tarot ilustrado moderno. No pretende reemplazar una baraja completa de estudio ni esconderlo bajo incienso de diseño; trabaja sólo con los arcanos mayores y, precisamente por eso, concentra la mirada en las grandes escenas y preguntas.
Yo la veo especialmente justificada para quien quiere aprender a reconocer la estructura Rider-Waite-Smith sin tragarse de entrada setenta y ocho cartas y cuatro palos. Otra baraja merece sitio cuando te ahorra fricción de verdad. Esta, con ese VIII y ese XI en su sitio, la ahorra.
También buscado como: Tarot of the Muses