Para quien quiere estudiar tarot sin sentirse en primero de Hogwarts.

Los Arcanos Mayores actúan como mentores de disciplinas mágicas y los Menores como alumnos repartidos en cuatro escuelas.
No usa la escuela de magia como simple decorado: reorganiza la jerarquía habitual del tarot en una academia, donde los Mayores enseñan y los palos convierten a los Menores en alumnado de distintas especialidades.
Hay barajas que se visten de hechiceras porque unas estrellas, un caldero y una túnica venden estupendamente. Y luego está esta, que se toma la molestia de construir una idea: el tarot como Academia Mandrágora. Su hallazgo no es un adorno simpático, sino el mecanismo de la baraja. Los Arcanos Mayores pasan a ser mentores de disciplinas mágicas; los Menores, estudiantes distribuidos en cuatro escuelas según los palos.
Eso cambia bastante la lectura. El Loco ya no es solo potencial o salto al vacío: también puede ser el novato que aún no sabe qué demonios está haciendo, que por cierto es una condición humana bastante estable. Las figuras y los números de los Menores se leen con un aire de aprendizaje, práctica, rivalidad, torpezas y progresos. La estructura de siempre permanece reconocible, pero adquiere una lógica narrativa muy concreta.
Yo la recomendaría especialmente a quien aprende mejor cuando el simbolismo tiene escenario y reparto. No sustituye a un Rider-Waite sobrio para estudiar iconografía desnuda; tampoco pretende hacerlo. Lo que aporta es una pedagogía de ficción: convierte cada tirada en una clase, una prueba o una conversación con un profesor poco dado a regalar aprobados. Comprar otra baraja merece la pena cuando no repite el mismo tarot con distinto vestuario. Aquí hay un sistema de lectura con pupitres, maestros y examen final.
También buscado como: Wizard's Tarot