Para cuando necesitas dejar de sobrepensar una carta y empezar a pintarla.

Cada lámina del tarot de Marsella va acompañada de un texto inspirador o de citas de Charles Baudelaire, Oscar Wilde o Julio Verne.
No plantea el coloreado como un pasatiempo místico con incienso de catálogo: convierte cada arcano en un pequeño encuentro entre iconografía popular y literatura. La carta no se queda sola en la página; tiene una voz ajena al lado que puede descolocarla, ensancharla o, sencillamente, hacerte mirarla dos veces.
Hay cuadernos de colorear que ponen una luna, tres estrellas y una gata negra en portada, y confían en que una se dé por aludida. Este, en cambio, tiene una idea bastante más concreta: toma las figuras del tarot de Marsella y las acompaña de textos inspiradores o citas de Baudelaire, Wilde y Verne. Ahí está su pequeña rareza, y también su razón de ser.
No pretende sustituir una baraja ni enseñarte a leer el tarot a golpe de lápiz —menos mal—. Propone otra cosa: detenerse en una imagen arquetípica mientras una frase literaria le abre una rendija inesperada. El Colgado junto a un poeta decadente, La Luna bajo la mirada de Verne o una carta que ya creías saberte de memoria acompañada por Wilde: el juego consiste justamente en que no todo encaje de forma obediente.
Me parece un acierto para quien disfruta del tarot como lenguaje visual y cultural, no sólo como herramienta adivinatoria. Colorear obliga a recorrer despacio los detalles, y la cita evita que el ejercicio quede reducido a rellenar huecos con rotuladores. Es un objeto modesto, sí, pero con una conversación dentro. Y, entre tanta baraja clónica que se presenta como “profunda” porque ha cambiado el fondo azul por malva, esa conversación merece un sitio en la estantería.
También buscado como: Secret Tarot: Coloring Book