Para cuando tus tiradas se han vuelto demasiado amables.

Arthur Taussig empezó esta baraja después de que una psicóloga amiga le retara a corregir unos tarots que él consideraba demasiado «amables».
La escena fundacional no fue una mesa de ocultismo sino una consulta: al ver cartas usadas para juego de roles terapéutico, Taussig decidió devolverles densidad psicológica, símbolos incómodos y capacidad de confrontación.
Hay barajas que quieren caerte bien desde el minuto uno. Te sonríen, te acarician el ego y convierten cualquier crisis en una lámina decorativa con una frase de taza. The Alchemical Visions Tarot nace, precisamente, como réplica a eso: Arthur Taussig cuenta que una psicóloga amiga le lanzó el reto de hacer cartas menos «amables», después de hablar ante una cesta de tarots empleados en sesiones de juego de roles.
Y se nota en la intención. No parece planteado para sacar tres cartas entre el café y el mensaje sin contestar de tu ex, sino para detenerse, mirar y tolerar que la imagen te devuelva algo que no habías pedido. Su mezcla de imaginería alquímica, lectura junguiana y simbolismo esotérico no usa lo oscuro como papel pintado gótico: lo utiliza como lenguaje de transformación. La diferencia es considerable, aunque a ciertas barajas les baste un cuervo para fingir profundidad.
Me interesa especialmente porque no reniega del tarot reconocible, pero se niega a dejarlo domesticado. Recupera peso místico y psicológico sin vender una falsa antigüedad ni disfrazar la complejidad de bienestar instantáneo. Merece otra baraja en la estantería si lo que te falta no es “un tarot bonito”, sino uno que haga de la tirada una conversación seria con aquello que suele quedarse debajo de la alfombra.
También buscado como: Tarot de las Visiones Alquímicas