Cuando tu árbol familiar no cabe en una pareja de postal.

El mazo incluye tres versiones de Los Enamorados: una pareja heterosexual, una pareja de mujeres y una pareja de hombres.
No son tres cartas decorativas para engordar la caja: permiten elegir qué Los Enamorados entra en la baraja antes de leer, de modo que vínculo, linaje y elección afectiva no arranquen ya con una escena impuesta.
Hay barajas que anuncian trabajo ancestral y luego se limitan a poner una foto antigua, una rosa seca y un par de fantasmas con niebla. The Relative Tarot se juega una idea bastante más concreta: que el linaje no es una estampa familiar congelada en 1954 ni una única forma de pareja.
Sus tres versiones de Los Enamorados —heterosexual, de mujeres y de hombres— son el detalle que justifica de verdad sus cartas adicionales. Aquí no están para que alguien pueda felicitarse por ser moderno y seguir leyendo igual que siempre. Obligan a decidir qué imagen de vínculo va a formar parte del mazo, y esa decisión cambia el punto de partida de una consulta sobre herencias emocionales, lealtades familiares, pareja o pertenencia.
Me parece una solución elegante porque no convierte la diversidad en una carta aparte, marcada con fluorescente y enviada al rincón de «temas especiales». La integra en uno de los arcanos más cargados de proyecciones, mandatos y teatro familiar. Justo donde tenía que estar.
No compraría esta baraja esperando otro Rider-Waite con filtro sepia. La compraría si las lecturas sobre ancestros te saben a poco cuando parten de una familia normativa por defecto. Tener tres Los Enamorados no resuelve un árbol genealógico complicado —ojalá el cartón hiciera milagros administrativos—, pero sí evita que la lectura empiece negando una parte de quien pregunta.
También buscado como: Tarot de los Ancestros