Para cuando el Rider-Waite te parece un manual de averías emocionales.

El libro incluido no es una guía breve: es una edición completa de 176 páginas de In Search of Unicorns.
En vez de resolver cada carta con tres palabritas tranquilizadoras, la baraja llega acompañada de un ensayo que trata al unicornio como arquetipo y lo enlaza con el tarot. Cambia el asunto: no compras solo 78 láminas con cuerno, sino una lectura sostenida de por qué ese animal está ahí.
El Unicorn Tarot podría haber sido una de esas barajas que confunden “tema” con “concepto”: pones un unicornio en cada escena, añades lila, dorado y una nube estratégicamente colocada, y a correr. Pero aquí hay una decisión bastante más seria detrás. Conserva la estructura Rider-Waite-Smith —así que no obliga a reaprender el idioma entero del tarot— y, al mismo tiempo, se empeña en mirar cada arcano desde el símbolo del unicornio.
La clave está en su acompañamiento: no se limita al librito de significados telegráficos que suele acabar perdido dentro de la caja. Incluye In Search of Unicorns, un volumen de 176 páginas en el que Suzanne Star desarrolla al unicornio como arquetipo y lo conecta con las cartas. Eso le da a la baraja una densidad poco habitual para una propuesta de fantasía tan deliberadamente suave.
A mí me interesa precisamente por esa contradicción: las acuarelas y la imaginería pueden parecer amables, incluso un punto naïf, pero el planteamiento no pide que confundamos amabilidad con simpleza. Es una puerta de entrada muy razonable para quien se atasca con la severidad visual del Rider clásico y, de paso, un objeto curioso para quien ya colecciona variaciones temáticas con fundamento. Aquí el unicornio no es un adhesivo decorativo sobre el tarot; es la tesis entera. Y eso, milagrosamente, sí justifica otra baraja.
También buscado como: Tarot de los Unicornios