Cuando el tarot de siempre te sabe a Kansas

La baraja se inspira en Wicked y en Wicked: For Good.
No se presenta como un recuerdo encapsulado de una sola película: su marco declarado abarca las dos partes de la historia. Eso invita a leer sus arquetipos desde el recorrido completo de Oz, no sólo desde la postal verde y rosa más reconocible.
Las barajas de franquicia suelen caer en uno de dos pecados: ser un álbum de cromos con arcanos pegados encima o disfrazar de “tarot” cualquier cosa que tenga personajes conocidos. Aquí hay un detalle que me parece bastante más prometedor: la propuesta se declara inspirada tanto en Wicked como en Wicked: For Good. Es decir, no quiere vivir sólo de la iconografía inmediata —el verde, el rosa, las escobas, gracias por participar—, sino de una historia planteada en dos movimientos.
Y eso, para el tarot, importa. Un mazo necesita conflicto, cambio de mirada, consecuencias y zonas grises; necesita que la persona que parecía una cosa pueda revelar otra. El universo de Oz funciona especialmente bien cuando deja de ser decorado y se vuelve una máquina moral: reputación frente a verdad, amistad frente a ambición, poder frente a conciencia.
No la elegiría para quien busca un mazo neutral, silencioso y sin referencias previas. Pero sí le encuentro todo el sentido como baraja de colección que además puede leerse: una que utiliza una ficción popular con suficiente recorrido narrativo como para sostener preguntas incómodas. Comprar otra baraja merece la pena cuando no sólo cambia el vestuario de El Mago, sino el ángulo desde el que te obliga a mirar a la Bruja.
También buscado como: Wicked Tarot Deck and Guidebook